Historia

El significado etimológico de Ilamatlán proviene del Náhuatl y significa “Lugar de Anonas o de Ancianas”            

ANTECEDENTES HISTÓRICOS.

Antiguamente en tiempos prehispánicos para ser precisos, seguramente fue un señorío semiautónomo, de habla náhuatl, tributario de Tlatoani de Meztitlán, territorio ubicado al suroeste de Ilamatlán. Esta misma filiación colocaba al señorío de Ilamatlán como franco opositor al “Imperio Mexica” y por ende a la “Tripe Alianza” de los valles centrales de México. Aun que sitiado por los señorío opositores de Hueyacocotlán (hoy Ilamatlán) y Zontecomatlán, la alianza con el fuerte señorío de Meztitlán permitió su supervivencia  hasta la llegada de los españoles en el siglo XVI.

Tras la conquista Española muy tempano en el siglo XVI Ilamatlán fungió como como una congregación, es decir, un poblado donde se reunión a gente de caserío dispersos, cercanos quedando bajo el abrigo de un convento agustino, asentado ahí para tal efecto al rededor de 1572, bajo el nombre de Santiago Ilamatlán.

Otros datos nos dicen que desde el siglo XVI formo parte de una encomienda de Guayacocotlán (Ilamatlán) Por ejemplo en 1564 fue asignado a Juan de Cervantes quién seguía siendo encomendero del lugar hasta 1598 y al parecer no paso al gobierno correcta de la corona si no hasta finales del siglo XVII, a un que se dice también a pesar de ser encomienda el corregidor de Molago y Malia poseían jurisdicción sufragánia como alcalde mayor de Ilamatlán y otros territorio encomendados como alcalde mayor de Ilamatlán y otros territorios encomendados de Meztitlán e Ilamatlán.

Durante la segunda mitad del siglo XVI la población de la sierra se vio sumamente disminuida, no solo por los abusos de los españoles, si no por distintas epidemias, pues entre 1565 y 1597 se redujo en más de la mitad. Sin embargo, Ilamatlán tenía 1569 veinte siete estancias, y para 1599 treinta y cuatro, lo que hacia de  este lugar una encomienda rica para la ganadería y por lo tanto disputable entre encomenderos y la misma Corona Española. Los siglos siguientes (XVII y XVIII)  son de disputa por esta rica región, entre el Obispado de Puebla, los encomenderos, la Corona y distintos particulares. Ejemplo de ello es el hecho de que en la década de 1750 hay noticias de que Ilamatlán pertenece ya a la jurisdicción de Chicontepec, en lugar de a la de Ilamatlán. Para el siglo XIX, las distintas revueltas y guerras intestinas, desde la guerra de Independencia, hasta las guerras de reforma, tenían al país dividido y en franca bancarrota, lo que obligaba a los distintos bandos ha hacerse de recursos, a costa de la población civil, para financiar a sus ejércitos; por medio de prestamos obligados, glebas y otros mecanismos de saqueo. A si, en 1844, el cura de Ilamatlán moviliza a su feligresía para resistirse a cubrir el pago de un préstamo forzoso impuesto por el gobierno federal en turno.

Durante la década de los ochenta ya en el siglo XX el municipio estuvo ligado a luchas por la tierra y de ello derivaron varios hechos violentos. En la actualidad el municipio sigue sufriendo por la falta de infraestructura y una muy precaria economía.